Síndrome del Gato Paracaidista

síndrome del gato paracaidista

Puede que a estas alturas ya hayas oído hablar del “Síndrome del gato paracaidista”. Si no has oído nada al respecto te lo resumo aquí: el SGP hace alusión a la propensión que tienen los gatos a caer de las ventanas.
En los últimos años y con el incremento de gatos caseros per cápita, se está observando un aumento de visitas veterinarias e incluso muertes por este factor.

Para entender mejor el síndrome del gato paracaidista tenemos que remontarnos unos años atrás. Cuando los gatos eran salvajes y vivían en total libertad. En esa época los gatos como el resto de animales formaban parte de la cadena alimentaria. Es decir, comían y eran comidos. Sus instintos básicos eran comer y evitar ser comidos.

¿Dónde radica la problemática?

¿Cuál es el problema? Que los gatos caseros ya no forman parte de la cadena alimenticia. Ahora viven felices en el interior de nuestros hogares bien alimentados, calentitos y queridos. Pero sin embargo sus instintos de caza siguen muy presentes en su personalidad y justo por este motivo es tan divertido verles jugar. El juego es básicamente una conducta de caza y socialización. Por cierto, si ver a un gato saltar y correr es ideal, ver a dos o tres es adictivo. Aprovecho para recomendaros encarecidamente que si vais a adoptar un gato os planteéis que sean dos. Les garantizaréis una vida más felina.

síndrome del gato paracaidista 1Bien, vamos al problema que tenemos con las ventanas y los gatos. Siempre hemos oído que tienen siete vidas, que si caen de gran altura pueden planear, que son super elásticos y sus articulaciones pueden absorber fuertes impactos y muchas cosas que apuntan siempre a lo mismo: son inmortales.
Y es verdad y no.

Cuando se dice todo esto es cierto, claro que sí, pero con matices. Claro que los gatos están preparados para planear en el aire, pero siempre que caigan desde la altura de un árbol, no de un quinto piso. Claro que sus articulaciones son capaces de absorber fuertes impactos contra el suelo. Pero cuando éste es de tierra o hierva nunca de hormigón o baldosas.

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Hay que tener cuidado con el sol

Un gato durmiendo plácidamente bajo el sol es una de las imágenes más bonitas que existen y que proporcionan mayor sensación de bienestar, pero también se puede tornar en uno de los momentos más peligrosos para su vida si lo hacen en el alféizar de la ventana. Justo cuando están despertando o en esos momentos que están en un sí es no es, sólo hace falta que se pase un pajarillo medianamente cerca de él para que se active su “modo caza” y sienta instintivamente el impulso de lanzarse a por esa presa que le está provocando.

Bien es cierto que no siempre pasa, de hecho, no es lo habitual pero no es menos cierto que es una tendencia en aumento y que cuanto más tiempo dejemos que el gato esté en la ventana abierta, más posibilidades tenemos de que caiga al lanzarse a por ese pájaro o mariposa. Cada vez más veterinarios advierten sobre este problema y cada vez con más frecuencia les toca atender a gatos víctimas del síndrome del gato paracaidista con pronósticos que van desde dientes o patas rotas hasta mandíbulas fracturadas o pelvis y columnas dañadas. Evidentemente el coste monetario y emocional de estos traumatismos es enorme.

El aire es muy importante para ellos

Los gatos tienen que tomar el aire, este punto lo pondría como obligación si compartes vivienda con felinos. Es una necesidad básica para ellos igual que para nosotros. Necesitan recibir estímulos. Recordemos que su sentido más desarrollado por encima de la vista o el oído, que no son poco potentes precisamente, es el olfato.

A través del olfato perciben el universo más allá de las cuatro paredes de su casa. Si tenemos perro le sacamos a pasear, nosotros mismos necesitamos salir de casa habitualmente. Ellos también necesitan esos estímulos del exterior, sonidos y olores que enriquecen su día a día.

Es por esto que no voy a deciros que dejéis de permitir a vuestros gatetes que se asomen a la ventana, que se echen la siesta junto a ella o que salgan a cotillear cuando se pone el sol. Lo que os digo, os lo pido por favor ya que su vida depende de ello, es que toméis las medidas necesarias para que esto se produzca con la máxima seguridad posible.

Actualmente ya hay empresas en el mercado que se especializan en cubrir esta necesidad. Incluso puedes acudir a una gran superficie de bricolaje y adquirir los componentes necesarios para fabricarte tu propia protección.

En esta entrada os explico lo que puede pasarle a vuestro gato si se cae desde una ventana.
Be careful



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